Eutanasia

8/23/2006

Conclusión

Podemos concluir que la Eutanasia es un asesinato contra la dignidad de la
persona y contra la voluntad de Dios, porque Él nos da la vida y sólo Él
sabe el momento adecuado para abandonar la Tierra y partir rumbo a la
vida eterna.

El sufrimiento en los últimos días de vida es la cruz que debemos cargar
para así tener vida eterna y estar con Dios. Por esto, el uso de analgésicos y
de métodos para evitar el dolor no están aprobados por la Iglesia Católica
ya que eso nos libraría del dolor al igual que la Eutanasia.

Nuestra tarea es impedir la construcción de esta estructura a través de todo
lo que esté a nuestro alcance, frenarla si fuera posible, desmantelarla, y,
aún más, reemplazarla con algo auténticamente misericordioso.

Querámoslo o no, nosotros mismos tendremos tantas probabilidades de
morir a manos de otro como por cualquier otra vía. Mientras más jóvenes
seamos en estos momentos, más probable será que ello ocurra en el futuro.

Nuestra hipótesis se valida, como se muestra en las estadísticas no es 100%
seguro que la Eutanasia evite realmente los dolores de la muerte y también
como se muestra en la noticia anexa a este trabajo, un enfermo que
prácticamente esta desahuciado y en estado de coma durante 2 años,
despierta y da testimonio de haber estado conciente y escuchar todo durante
su estado vegetal. Por lo que si a esta persona se le hubiese aplicado la
Eutanasia habría sido un crudo asesinato y un atentado hacia el regalo mas
grande de Dios; LA VIDA.